Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Al tonto se le conoce pronto.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Más mamado que chupo de guardería.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Confía en lo que ves
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Con afán ganarás pan.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Amor con casada, solo de pasada.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El buscador es descubridor.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Hasta el final nadie es dichoso.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Cada cual ha de llevar su carga.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.