A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Un muerto hablando de un ahorcao.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Caballo andador tropezador.
Un yerro, padre es de ciento.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Iguales, como cabo de agujeta.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Pobre pero honrado.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Antes de meter, prometer.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
A quien mal canta, bien le suena.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Barco grande, ande o no ande.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
La botica abierta y el boticario en la puerta.