Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Nunca falta un roto para un descosido.
El que no te ama, burlando te difama.
Burro empinado, por hombres es contado.
Codicia mala, el saco rompe.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Aire gallego, escoba del cielo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
El diablo está en los detalles.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Hacer el primo.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.