Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
La cabra siempre tira al monte.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Más vale algo que nada.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Más peligroso que mono con navaja.
A quién le dan pan, que llore.
Para conservar amistad, pared en medio.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Donde no hay regla se pone ella.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Oir a todos, creer a pocos.
Al perro muerto, échale del huerto.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
El blanco hielo de agua es mensajero
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
A cada paje, su ropaje.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
A ciento de renta, mil de vanidad.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.