Más raro que perro verde
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Quien no da nudo, pierde punto.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
El lo que se pierde, se aprende.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Echando a perder se aprende.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Lancha La no pasa en balde.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Inclinar la balanza.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Es más feo que carro visto por debajo.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Fiar, en Dios y en otro no.
Iglesia, o mar, o casa real.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
¿Fiado?. Mal recado.
La sangre del pobre el rico se la come.