El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Lo barato, sale caro.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Dar en el clavo.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El más cuerdo, más callado.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Que no llegue la sangre al río.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
A buen hambre, no hay pan duro.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Dios no se queda con nada de nadie.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Belleza sin bondad es como un vino picado
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Puso pies en polvorosa.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.
Apaga la luz, Mañosón!
Árbol que no arraiga no crece.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Me traen por la calle de la amargura.
Bailando con la más fea
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El que sabe sabe y el que no es jefe
No saber ni torta.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.