A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Siempre habla quien menos puede.
La soga se rompe por lo más fino.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Mear sin peer, rara vez.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Dios, si da nieve, también da lana.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
el fracaso es la madre del éxito.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El frío conoce al encuero.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Según come el mulo, así caga el culo.
Panza llena, quita pena.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
La jodienda no tiene enmienda.
A fullería, cordobesías.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Amante atrevido, de la amada más querido.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
A candil muerto, todo es prieto.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Ignora al ignorante.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Un suspiro es poco alivio.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
La carne triste, no la quiere ni Cristo