Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Más dura será la caída.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Del agua mansa se asombra el perro.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Los extremos se tocan.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Todo lo que no es dado es perdido
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
A tal casa, tal aldaba.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
La ignorancia es abuela del saber.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Llevar agua al mar.
A quien no le sobra pan, no críe can.