Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Tal para cual, la puta y el rufián.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Quien no se arriesga no conquista
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
La fantasía es necesariamente inútil
La abundancia hace infelices a los ricos.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Comida hecha, amistad deshecha.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Un alma sola, ni canta ni llora.
La soga, tras el caldero.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Quien ama, teme.
Al mal año, tarria de seda.
De la panza sale la danza.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Para uno que madruga otro que no duerme.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.