El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Para el solano, agua en mano.
No hay mayor tontería que reñir.
Limpio de polvo y paja.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
El borracho, de nada tiene empacho.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Dios da frío según la ropa.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A la par es negar y tarde dar.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
La sangre, pesa más que el agua.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien asno nació, asno murió.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Puta en ventana, mala mañana.
Asno de dos, válgale Dios.
Abierto el saco, todos meten la mano.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Carta echada, no puede ser retirada.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
El que habla es el que peca.