Quien escucha, su mal oye.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Agua de manantial, no hay otra igual.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
La fe mueve montañas.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Leer entre renglones.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Cada día olla, amarga el caldo.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Días de mucho vísperas de ayuno.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
El que pestañea pierde.
Una obra acabada, otra empezada.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
En carrera larga no se pisa base.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El nosotros anula el yo.
Casa convidada, pobre y denostada.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Libro cerrado no saca letrado.