Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El que no cojea, renquea.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La oración breve sube al cielo.
La muerte a nadie perdona.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Date buena vida, temerás más la caída.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Más perdido que un moco en una oreja.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Cerrado a cal y canto.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
A mucho hablar, mucho errar.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Renegad de viejo que no adivina.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Amor y muerte, nada más fuerte.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Confesión hecha, penitencia espera.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Ya los perros buscan sombra.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El mejor escribano echa un borrón.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Agua vertida, mujer parida.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La ingratitud embota la virtud.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Mal hace quien nada hace.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.