Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
No se debe escupir al cielo.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
La avaricia rompe el saco.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Más vale ruin asno que estar sin él.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La esperanza no llena la panza.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Sigue el sendero de la serpiente, y llegarás a la muerte.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Lo que por agua viene por agua se va.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Mal apaña quien no engaña.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Hacer un hueco para tapar otro.
El comedido sale jodido.
A gran pecado, gran misericordia.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Pereza no alza cabeza.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.