De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Casa cerrada, casa arruinada.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Son como uña y mugre.
Se está ahorcando con su propia soga.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Al mal año, entra nadando.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
¿Quién con una luz se pierde?
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Quien sube como palma baja como coco.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
La avaricia es la pobreza de los ricos.