Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Llegar al humo de las velas.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El ignorante al ciego es semejante.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
El que se afloja se aflige.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
No hay camino sin tropiezo.
A secreto agravio, secreta venganza.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El que depende de otro come mal y cena peor.
La muerte todo lo ataja.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
De la nieve no sale más que agua
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Llegar a la capada.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.