Quien nada hace, nada teme.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
El que nada sabe, de nada duda.
A amo ruin, mozo malsín.
Quien mal cae, mal yace.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
A quien presta nada le resta.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
A pan duro, diente agudo.
Peor que pulga en la oreja
El que no se embarca, no se marea.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Amor de lejos, amor de pendejos.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Neblina, del agua es madrina.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Contra la gota, ni gota.
La ignorancia es peor que la corrupción.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
La mejor palabra es la que no se dice.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.