La suerte está echada.
Pan y vino y carne, a secas.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Quien se casa, mal lo pasa.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El dueño del perro no obedece a su perro.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Mala cosa nunca muere.
En el peligro se conoce al amigo.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
La esperanza alegra el alma.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Amor viejo, pena pero no muere.
No hagas mal y no habrás miedo.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Mal se caza con perros desganados.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
La col hervida dos veces mata.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Matar dos pájaros con una piedra.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Quien mocos envía, babas espera.