Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Costumbre mala, desterrarla.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Cada arroyo tiene su fuente.
Vale más tener que no desear.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Innovar, casi siempre es empeorar.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Irse a chitos.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Estar en tres y dos.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Buen oficio es no tener ninguno.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
No donde naces, sino donde paces.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Contra gustos no hay nada escrito.
A diente cogen la liebre.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.