Al hombre aguado, mirarle de lado.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Tras de corneados ? Apaleados.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Amores de lejos no son parejos.
Darás con la cabeza en un pesebre.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
En boca cerrada no entran moscas.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Está como agua, para chocolate.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Lo tragado es lo seguro.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Barco grande, ande o no ande.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Palo dado ni Dios lo quita.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
De lejos parecen y de cerca son.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Hasta la muerte, todo es vida.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
En el pedir no hay engaño.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
A dos palabras tres porradas.
Las desgracias no vienen solas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.