Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Buey viejo asienta bien el paso.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Todo tiene un fin.
Quien calladamente arde, más se quema.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
A un bagazo, poco caso.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
En Abril, florece el jardín.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
A chico pié, gran zapato.
El zorro viejo huele a trampa.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
A brutos da el juego.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Casa de esquina, para mi vecina.
No hay atajo sin trabajo.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Casarse bajo el palo de la escoba
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Cuentas claras, amistades largas.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Tiene la cola entre las patas