La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Cada uno halla horma de su zapato.
El río pasado, el santo olvidado.
Si no es Juan, es Pedro.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Achaque el viernes por comer carne.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Quien bien quiere, bien obedece.
A candil muerto, todo es prieto.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Cuidado con la adulación
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Come santos, caga diablos.
De buena semilla, buena cosecha.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El muerto delante y la griteria atrás.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Dios habla una lengua extranjera.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
El que no se fía, no es de fiar.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
El que se brinda se sobra.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
De suerte contentos, uno de cientos.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
¡Se nos creció el enano!
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Adelante con los faroles.
La esperanza es lo último que se pierde.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Los extremos se tocan.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.