Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Santo Tomé, ver y creer.
La oración de los rectos en su gozo.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Los justos pagan por pecadores.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Fiate de Dios y no corras.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Asno de dos, válgale Dios.
Dios castiga sin palo ni piedra
Dios acude siempre.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
A Dios, lo mejor.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Ver para creer.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Los hijos heredan las culpas de los padres
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.