Juncos aunados, por nadie quebrados.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
A rey muerto, principe coronado.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Amores reñidos, los más queridos.
Hay que amarrar el tamal.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Lleva más cisco que carbón.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Agarrando aunque sea fallo.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Siempre hay un roto para un descosido.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Indio con puro, ladrón seguro.
Navarro, ni de barro
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Casa de mantener, castillo de defender.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Real que guarda ciento, es buen real.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Salud y fuerza en el canuto.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Ni quito ni pongo rey.
A cada lechón le llega su noche buena.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Buenas razones cautivan los corazones.