Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Pan candeal no hay otro tal.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Viejos los cerros y reverdecen
Grandotas aunque me peguen.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
A creer se va a la iglesia.
Más matan faldas que balas.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Menos idea que Geral pasando música.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Bien ama quien nunca olvida.
Las armas las cargan el diablo.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Chocolate que no tiñe, claro está
Buenas cuentas, conservan amistades.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Real ahorrado, real ganado.
A confesión de parte relevo de prueba.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Hablando se entiende la gente.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.