A buen santo te encomiendas.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Como chancho en misa.
Hijos casados, duelos doblados.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Primero la obligación y luego la devoción.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Cada mozo lancee su toro.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Casarse bajo el palo de la escoba
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Que mañana hay misa para los sordos.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
El casado casa quiere.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Los hombres son mejores que su teología
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Oir a todos, creer a pocos.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.