Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Son cáscaras del mismo palo.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Marido, comprad vino; que no lino.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
A bestia loca, recuero modorro.
Te paso la pala diego
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Unos tanto y otros tan poco.
pajero como tenedor de oveja.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Ir a amarrar el zorro.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
El mejor sol es el que calienta hoy
Jueves lardero, carne en el puchero.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Escatimar y dar a putas.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Cada uno canta como quiere.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Del tronco caído todos hacen leña.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Buen pedidor, mal dador.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Santo Tomás, una y no más.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Si las paredes hablaran.
Hacer la del humo.