Pueblo chiquito, campana grande.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
No hay dos sin tres.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
De los escarmentados nacen los avisados.
Aquí hay gato encerrado.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Pan con ojos y queso sin ellos.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Amores reñidos, los más queridos.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
A tres azadonadas, sacar agua.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Mujer refranes, muller puñetera.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Por San Andrés, corderillos tres.
Unos por otros, la casa sin barrer.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
A la fuerza, ni los zapatos entran.
En casa del músico, todos saben cantar.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
La razón la tiene Sansón.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Bailarines en cojos paran.
El mirón, ¡chitón!.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
A calza corta, agujeta larga.
Moza de Burgos, tetas y culo.
La Cruz, la viña reluz.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.