La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Cada uno con su humo.
Canas y armas vencen las batallas.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Donde pan comes migas quedan.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Ayunar, o comer truchas.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Hacer oídos de mercader.
Nunca falta un culo para un bacín.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
A pan ajeno, navaja propia.
Con tontos, ni a coger hongos.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Cazador, mentidor.
Los frailes en jubón, hombres son.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Como el espigar es el allegar.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Gota a gota, la mar se agota.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
El que tiene lengua a Roma va.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Pueblo chiquito, campana grande.