Moza gallega, nalgas y tetas.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Visitas, pocas y corticas.
La fantasía es la loca de la casa
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Dos fuentes, dos ríos.
Al mal circo le crecen los enanos.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Sal derramada, quimera armada.
Lobos de la misma camada.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
¡Se nos creció el enano!
Dar palos de ciego.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Casa de mantener, castillo de defender.
De padres asientos, hijos taburetes.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Olla tiznada, bien es guisada.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Café cocido, café perdido.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Indio comido, puesto al camino.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.