A cazuela chica, cucharadica.
Bebido el vino, perdido el tino.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El río pasado, el santo olvidado.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El mejor sol es el que calienta hoy
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Buen comedor, buen dormidor.
A barbas honradas, honras colmadas.
Tiene el sartén por el mango.
Los cascos salen a la botija.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
No oigo, soy de palo.
A dos palabras tres porradas.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Amor de niña, agua en cestillla.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Es de bien nacido ser agradecido
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El muerto y el ausente, no son gente.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La sugestión obra.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Que cada cual espante sus pulgas.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.