La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Bien ora quien bien obra.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Con los descuidados, medran los abogados.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Vino mezclado, vino endiablado.
Aire de Levante, agua delante.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Cortesías engendran cortesías.
Amigo lejos, amigo muerto.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Mala olla y buen testamento.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Hay quien las mata callando.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Más vale que se pierda una casa que no dos.