Juicios tengas, y los ganes.
No gastés pólvora en chimancos.
El cornudo es el último que lo sabe.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Grano a grano la gallina llena el buche.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Gato escaldo del agua fría huye.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
El buen hijo a su casa vuelve.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Ingratos hacen recatados.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Bien canta Marta después de harta.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Carta echada, no puede ser retirada.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Acabándose Cristo, pasión fuera.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Te paso la pala diego
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Juego y bebida, casa perdida.