Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El que se casa, quiere casa.
Cada uno canta como quiere.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Al tonto se le conoce pronto.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Dime matagatos, que he matado un gato.
A quien vela, todo se le revela.
Barbas mayores quitan menores.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Para conservar amistad, pared en medio.
Boca de miel y manos de hiel.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Más cagado que palo de gallinero.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Valentón y rufián, allá se van.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Si ofendes serás ofendido
Común conviene que sea quien comunidad desea.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Roma, acuerdos y locos doma.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Contra gustos no hay nada escrito.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.