Quien vengarse quiere, calle y espere.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Flores pintadas, no huelen a nada.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Al ingrato con la punta del zapato.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Mucho ruido y pozas nueces.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
A cada cajón, su aldabón.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
El ruin calzado sube a los cascos.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Hablar por la boca del ganso.
La obra alaba el maestro.
Leche y vino, veneno fino.
Por San Martín siembra el ruin.
Ser el último orejón del tarro.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Tierra de roza y coño de moza.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
A quien presta nada le resta.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Gran tocado y chico recado.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
De la boca del ladrón, todos lo son.
A fullero viejo, flores nuevas.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.