Bollo de monja, costal de trigo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
La fantasía es la loca de la casa
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Además de cornudos, apaleados.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
La rata avisada, no muerde carnada.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El pan con hartura y el vino con mesura.
No eches más leña al fuego.
Bestia alegre, echada pace.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Campo abandonado, fuego proclamado.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
A caballo nuevo jinete viejo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
El que muda de amo, muda de hado.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Hablar en plata blanca.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.