Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Ganado suelto bien retoza.
Con putas y bretones pocas razones.
Quien sube como palma baja como coco.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Los patos marinos anuncian nieve.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Boca de miel y manos de hiel.
Ir de capa caída.
A hierro caliente, batir de repente.
O todos moros o todos cristianos.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
¿Usted qué come que adivina?
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Cuando seas padre comeras huevos.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
El tonel vacío mete más ruido.
Dos perros pueden matar a un león.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Vive cantando, muere llorando.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Es tiempo de vacas flacas
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Gato con guantes no caza ratones.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
El ojo del amo engorda al caballo.
Esto está color de hormiga.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Por San Blas, el besugo atrás.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
A pan ajeno, navaja propia.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.