Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Quien no tiene quiere más.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Disfruta solo los placeres del momento.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Buena vida si refrenas tu ira.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
La oración de los rectos en su gozo.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Matar dos pájaros con una piedra.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
De sabios es cambiar de parecer.
Atente al santo y no le reces.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Todos son unos, muertos y difuntos.
No hay mano que pueda para el tiempo
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Cada altar tiene su cruz.
Fiar, en Dios y en otro no.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Cada santo tiene su candela.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Hazte responsable de tus actos.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.