No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Pan y vino andan camino.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
La sangre humana es toda del mismo color.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Ni quito ni pongo rey.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
En otoño la mano al moño.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Al fisgón cuando menos un trompón.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Mujer refranes, muller puñetera.
La manda del bueno no es de perder.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Son muchos los hijos del muerto.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Hablando la gente se entiende.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
En San Antonio cada pollita pone huevo
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
A manos frías, corazón ardiente.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
De suerte contentos, uno de cientos.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Putas y frailes andan a pares.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.