Mucho ruido y pozas nueces.
Matar un tigre.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Buena fama, hurto encubre.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El buen hijo a su casa vuelve.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
No hay boda sin tornaboda.
A tal señor, tal honor.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Del cuero salen las correas.
Cada uno con su humo.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Baila más que un trompo.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Más vale maña que fuerza.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
A gran calva, gran pedrada.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Para pelear se necesitan dos.
Ave por ave, el carnero si volare.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.