Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El que pide lo justo, recibe migajas.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Pecado callado, medio perdonado.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Mal hace quien nada hace.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
La oración breve sube al cielo.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Nada contra la corriente.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
A mucho vino, poco tino.
Niños y viejos, todos son parejos.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Los últimos serán los primeros.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
El que muda de amo, muda de hado.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
La gente discreta, no suelta la jeta.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
De tal jarro, tal tepalcate.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Con tontos, ni a coger hongos.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Amistades y tejas, las más viejas.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.