A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Al son que te tañan, a ése baila.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Cada cual a lo suyo.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
De casta le viene al galgo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Abriles y condes, los más traidores.
Bien reza, pero mal ofrece.
Andar con pies de plomo.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El que fía, o pierde o porfía.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
A un traidor, dos alevosos.
Quien lee y escribe no pide pan.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El que tiene lengua a Roma va.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
El muerto y el ausente, no son gente.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.