Palabra de cortesano, humo vano.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Molino cerrado, contento el asno.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Cada uno habla como quien es.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Ignora al ignorante.
De los escarmentados nacen los avisados.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
A un traidor, dos alevosos.
Hay confianzas que dan asco.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Nadie es mejor que nadie.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Pobre pero honrado.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Adulador; él es tu enemigo peor.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Quien hace preguntas no es tonto.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
De persona palabrera, nunca te creas.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Quien hace por común, hace por ningún.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Quien hace, aplace.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Ir por los extremos no es de discretos.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Agrada, quien manda.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Del uso viene el abuso.
El que nada sabe, de nada duda.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Años nones son los peores.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.