Ingratos hacen recatados.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Nadie da nada a cambio de nada.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Años de nones, muchos montones.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Mal apaña quien no engaña.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Quien pregunta, no yerra.
Mas papista que el Papa.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
De padres gatos, hijos michinos.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Cuentas claras conservan amistades.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Nadie da palos de balde.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El que nada debe nada teme.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Nadie se meta donde no le llaman.
Roma, acuerdos y locos doma.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
A pan ajeno, navaja propia.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Cada cual a lo suyo.
Quien se excusa se acusa.
Por unos pierden otros.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Quien nada pide, nada recibe.
Abriles y condes, los más traidores.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Allega, allegador, para buen derramador.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Quien es feliz habla poco