No vengo a descubrir el hilo negro.
Amigo de todos, loco con todos
Males comunicados, son aliviados.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Intimidades, solo en las mocedades.
Idos y muertos, olvidados presto.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
No hay ladrón sin encubridor.
Al pez, una vez.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Bastante colabora quien no entorpece.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Confesión obligada, no vale nada.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Quien no se arriesga no conquista
A quien vela, todo se le revela.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Buena fama, hurto encubre.
A Dios, nada se le oculta.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Nadie sabe para quien trabaja.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
No todos los que van a la iglesia son santos
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
De pico, todos somos ricos.
Real ahorrado, real ganado.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.