Hombre de buen trato, a todos es grato.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
A consejo de ruin, campana de madera.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
De perdidos, al río.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Mano de santo cura como por encanto.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Pedir las perlas de la virgen.
Cartas cantan.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
El amor es el premio del amor
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
La fortuna es madrina de los necios.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Socorro tardío, socorro baldío.
El que nada duda, nada sabe.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Lancha La no pasa en balde.
No se manda al corazón
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Jamás digas: nunca jamás.
La felicidad no es cosa de risa
A más años, más desengaños.