Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
La suerte es de quien la tiene.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Amor y muerte, nada más fuerte.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Hoy por ti, mañana por mí
Para todo perdido, algo agarrado.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Lo que va viene.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Al gorrino y al melón, calor.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Mujer mayor, es la mejor.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Hacer un viaje y dos mandados.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Hablar con el corazón en la mano.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Cazador, mentidor.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Quien cerca halla, cerca calla.