Abril, siempre fue vil.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El buen cirujano. opera temprano.
Quien lee y escribe no pide pan.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Si amas a alguien, déjalo libre.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Más chulo que un ocho.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Mal se saca agua de la piedra.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Juicios tengas, y los ganes.
Atender y entender para aprender.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Caridad y amor no quieren tambor.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Un juego de cartas se juega con dinero
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
La mierda cuando la puyan hiede.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Cielo aborregado, suelo mojado.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Navarro, ni de barro
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
El burro adelante y la carga atrás.
Intimidades, solo en las mocedades.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Cuatro ojos ven más que dos.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.