Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
El que ama, teme.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Puso pies en polvorosa.
Malos reyes, muchas leyes.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.