Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Dar puntadas.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cada cosa pía por su compañía.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Gota a gota, la mar se agota.
A un bagazo, poco caso.
Son cucarachas del mismo concolo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Dios era bueno para negociante.
Cavas tu tumba con los dientes.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
La fortuna es madrina de los necios.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
A braga rota, compañón sano.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
No lo hurta, lo hereda.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Bueno de asar, duro de pelar.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Come para vivir y bebe para comer.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Una buena campana se siente de lejos.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Campo florido, campo perdido.
Sacar los trapos al sol.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Tierra por medio, para poner remedio.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.