Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Tanto pedo para cagar aguado.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Honra sin provecho la digo pecho.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Entre pitos y flautas.
Más claro, agua.
Llena o vacía, casa que sea mía.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Eso es como pedirle peras al olmo.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Junta de pájaros, agua segura.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
La caridad empieza por casa.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Al gorrino y al melón, calor.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
El que está a las duras, está a las maduras.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Reza, pero no dejes de remar.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El vientre lleno aunque sea de heno.
El que afloja tiene de indio.
Ama el sol, el que tiene sombra
Alabar y callar para medrar.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Dios es más grande que el mundo.
Donde mores no enamores.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.